Barrera mental: ¡No se que es lo que quiero en la vida!
Sin duda esa expresión es una revelación que con angustia
y desesperación se impone en el presente de muchas personas que atraviesan
períodos de confusión o de jóvenes que por primera vez se asoman al mundo en
busca de su realización.
Cuando no sabemos qué queremos, nos invade un angustiante sentir, un vacío, una ausencia de propósitos y de sentido. Tenemos la falsa percepción de que todos a nuestro alrededor saben qué camino tomar y nosotros estamos encallados como un navío oxidado en medio del barro. Hay que tener presente que todo pasa, todo llega y todo cambia, es la mejor actitud para no dramatizar y mantener la mente calma.
Cuando
pensamos que este estado tiene que ser erradicado cuanto antes, confundimos lo
urgente con lo importante y en un arrebato emocional empezamos a mirar a los
costados y a seguir a los demás. Pero el camino que nos muestran los demás
muchas veces es el
de la seguridad, no el de la felicidad. Es por eso que a menudo muchas personas
acaban en una crisis existencial en la que no saben ya hacia dónde avanzar, y
encima se sienten agotados. Nunca es buena decisión actuar por mera repetición.
¿Qué hacer si
no sabes lo que quieres?
Para encontrar un camino que te llene necesitas dos cosas:
1. Entender cuál es
la clave para crear una vida que te haga feliz.
2. Evitar los errores
comunes que comete la mayoría de la gente a la hora de encontrar una opción de
futuro que los lleve hasta allí (por ejemplo, “seguir tu pasión”).

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